Las Putas Ricas (2da parte)

Y es que hagamos cuentas, a un profesional recién egresado, si le va muy pero muy bien, le pueden pagar hasta 20 mil pesos mensuales, y debe ser una persona preparada que por lo menos domine el idioma Ingles. Esa persona tiene que trabajar todo el día, hasta altas horas, los 24 días hábiles del mes y con un horario fijo. (y me quisiera extender y para eso tendría que tener otra columna, ya que el Godinato también suma aquí). Y retomo, en cambio, una “escort o puta” como las que nos anunciamos en páginas web, sin necesidad de saber más idiomas que el natal y utilizando la lengua con la que hablamos (basta que la sepamos utilizar bien en el trabajo), podemos ganar fácilmente, con solo tres polvos semanales, 30 mil pesos al mes. Y si hacemos más de tres polvos al día y los multiplicamos por los cinco días de la semana (y eso por que quiero descansar los fines de semana) … pues ahí sí, le permito que haga la cuenta y se deje confundir entre ceros, cuestionamientos, sorpresa e inquietud… Como me decía un amigo muy querido “…si yo fuera mujer también lo haría, a ustedes les va muy bien”.
Vistas, así las cosas, la prostitución en casi cualquier parte del mundo se convierte en la profesión más rentable, no solo para una joven profesional, como es mi caso, sino para cualquiera que tenga los ovarios de hacer dinero rápido mas NO fácil… para la que tenga las agallas de venir a guerrearse la vida a un País con una de las tasas más altas de maltrato a la Mujer y feminicidios en Latinoamérica. Y voy agregar algo abierta y explícitamente, el riesgo que se corre no es el viajar y desempeñar este trabajo, el riesgo que se corre, es el de quedarse desempeñando la profesión más antigua en cualquier parte del mundo.

“…El tráfico sexual es indigno para la mujer y empequeñece a la sociedad que busca insertarla en su desarrollo, la misma que dice haberle reconocido finalmente sus derechos…” Y tampoco se puede convertir en una manera convencional para que las mujeres encuentren su libertad económica, pero no me vengan con la palabrería barata a decirme que estar sentado detrás de un escritorio, con un salario miserable y aguantándose a un jefe tipo Montgomery Burns es un acto sublime. Aquí cada uno se gana el dinero como más le parece, como más le gusta o como más le conviene y gracias al de arriba puedo decir que me gano el dinero literalmente con el sudor de la frente, ya que trabajo con la DEA con la “DEAbajo”